Otra vez septiembre y acuden Kalita y Lúa;
bienllegado desorden,
ellas son nuestro doméstico árbol de la vida.
Septiembre tiene días soleados
que hacen madurar la esperanza.
Tiene un azul más intenso,
donde otoño cursa mensajes y concilia luces.
Al salir las niñas del colegio las esperé en la puerta como he hecho varios años, pues hoy es el primer día del nuevo curso.
Al verlas, tuve una extraña sensación, como si
























