Hace varios años ya que por Sant Joan inicié la tradición de eliminar de mis listas de contactos en las (nunca mejor llamadas) redes sociales a todos esos y esas que no sé para qué quieren o quisieron tenerme en las suyas si luego ni una sola vez interactúan ni con un simple me gusta, ya menos aún con un cómo te va.
Como cada año digo, no nos echaremos de menos. Y como no soy un hipócrita, invito a quien piense lo mismo de mí a hacerlo también.




























