Cuando llegas en tren a la ciudad y traspasas el rótulo «Welcome to Hiroshima», encuentras en la calle una numerosa flota de tranvías, algunos tan vetustos que parecen de antes de 1945, que te están esperando para llevarte a tu destino, por unos pocos yenes, de forma eficiente y relativamente cómoda.
Una vez instalados en el hotel, lo primero que haremos será dirigirnos al Parque de la Paz, epicentro de la explosión atómica del 6 de agosto de 1945, a las 8.15 horas, cuando el Enola Gay,
































































